23.5.07

Junto con el nombre vinieron los caminos por otras calles. Se apagó la seguridad en algunos lugares y se encendió lo irremediable de lo que debe ser así. Tuvo que dejarlo ser, aceptarlo y recignarse a oler aquel perfume quizás mucho menos seguido de lo que quisiera.
Le queda un breve recuerdo que ya se va, unos rastros en la casa que mira y no quiere quitar de en medio del camino. Rastros, huellas que se ven, notorias en el tiempo que pasa y que las quitará del medio.
Junto con cada cambio, se vino el deshielo de la espera. No más, decía la ventana abierta que veía siempre. No más, se dice ahora. Es un eco de nebulosa que le tapa el Sol a veces.
Ya saldrá, se consuela y piensa.

1 comentario:

Dit. dijo...

"...después sacáte poco a poco la piel
la sangre es para siempre, nada puedes hacer..."

Dicen.