4.10.09

El mejor día de la vida es cuando, con minucioso trabajo de obrero microscópico, se consigue arrancar los ojos se sus órbitas en la cabeza y colocarlos en el corazón.
Parece mentira, qué desafío para la ciencia: no se ve todo oscuro.

1 comentario:

Emerre dijo...

Me gustó. Últimamente prefiero las cosas breves.